El expediente
Ivar Kvamme toca el violín de su padre muerto en un conservatorio de Zúrich. Su padre era violinista. También era esquizofrénico. La herencia no fue solo el instrumento.
Cuando una terapia experimental promete detener la poda sináptica que está devorando su corteza, Ivar acepta. La poda se frena. La psicosis se retira. El Brahms vuelve limpio. Pero el tratamiento no reduce la poda: la congela. Y un cerebro que no puede podar es un cerebro que no puede olvidar, ni aprender, ni cambiar. Cada recuerdo queda con el mismo peso, cada miedo igual de presente, cada conexión bloqueada para siempre.
Un relato de horror neurológico sobre la memoria, la identidad y el precio de conservar aquello que el cerebro necesitaba soltar.
Inspirada por la ciencia
Poda sináptica, plasticidad cerebral y memoria
Una intervención científica concebida para resolver un límite real del cuerpo humano.
La solución funciona, pero abre una consecuencia que transforma el problema original en otra cosa.
¿Qué pierde un cerebro cuando ya no puede olvidar, aprender ni cambiar?

