Sinopsis
Querían abrir el camino hacia las estrellas. Abrieron algo más.
En la segunda mitad del siglo XXI, el Complejo Europeo de Propulsión Avanzada enciende por primera vez JANUS-1: el primer motor experimental alimentado por aniquilaciones controladas de materia y antimateria. El motor funciona. Genera empuje. La humanidad celebra el nacimiento de una tecnología que podría reducir los viajes interplanetarios de años a semanas.
Pero durante las aniquilaciones, los detectores registran una señal que ningún modelo había previsto. La señal no corresponde a ninguna partícula conocida, no obedece las reglas de ninguna interacción catalogada, y desaparece cuando el motor se apaga.
Treinta y dos segundos después, la señal reaparece.
Esta vez no procede del motor.
Procede de los módulos que almacenan los 10,4 kilogramos de antimateria destinados al programa espacial.
Comienzan pequeñas pérdidas de confinamiento. Cada pérdida produce una microaniquilación. Cada microaniquilación genera más de la señal desconocida. Y esa señal, a su vez, desestabiliza el confinamiento.
Los científicos descubren entonces algo peor: la señal contiene más energía de la que las propias aniquilaciones pueden explicar. La antimateria no la está generando. Está permitiendo que entre.
Atrapados bajo los Alpes con una reserva de antimateria que se degrada por causas que la física no contempla, cinco personas deben encontrar la manera de detener un proceso cuya única solución exige provocar temporalmente aquello que lo alimenta.
Porque el motor que inició el problema podría ser también la única herramienta capaz de resolverlo.
El motor funcionó. La física no.

